El tiempo en Ramadan adquiere un ritmo diferente marcado por los encuentros sociales, las oraciones y la dificultad de trabajar con normalidad, sobretodo durante las largas y calurosas jornadas veraniegas. Sin embargo, pese a la irritabilidad que inevitablemente conlleva el ayuno durante el día, un sentimiento de emoción, celebración y piedad impregna muchos aspectos de la vida. A pesar de las dificultades políticas y sociales (o quizás a causa de ellas) el Ramadan es una ocasión de regocijo para los musulmanes que desarrollan en este mes un abrumador sentido de lo sagrado y de comunidad. Continue reading